NO SOLO EXCELENTES PRODUCTOS, UN VERDADERO FENOMENO CULTURAL

La historia de SUAVECITO  comenzó en la cocina de una pequeña casa entre unos pocos amigos y familia.

Se juntaron a inventar una pomada que pudieran usar entre ellos para sus noches en el pueblo. La fórmula se desarrolló y el perfume se encontró. La pomada se usaba a diario entre ellos y los barberos locales empezaron a interesarse. Muy pronto la pomada salió de este pequeño circulo de amigos y familiares en bolsas plásticos y envases de plástico hacia los barberos que no hallaban las horas de ponerle las manos encima.  Luego, se le dio un nombre  y enseguida un logo.

El secreto se había terminado y había nacido Suavecito.